info@universitariocontrabajo.com 610 788 830

Síndrome del Desempleado (II)

En el anterior artículo veíamos como el desempleo podía afectar al estado emocional de un profesional. En esta segunda parte vamos a ver elementos a tener en cuenta para no caer en el temido “síndrome del desempleado”.

 Elementos para no verse afectado por el síndrome del desempleado:

 Estimulación cerebral

No es solo un tópico, es una realidad física. Como músculo si no se utiliza deja de ser operativo al 100% y será más lento en los movimientos. Una gran parte de la estimulación intelectual que recibimos en el día a día es externa, siendo muy significativa la relacionada con la actividad laboral; si esta estimulación deja de estar presente hay que esforzarse en buscarla en otros lugares (relaciones familiares, relaciones sociales, libros, nuevos proyectos….). De esta manera, no solo una persona es capaz de mantener su cerebro operativo y en desarrollo, sino que habrá dado un paso de gigante hacia la autogestión personal, al no necesitar de factores externos para encontrar su punto de equilibrio, demostrando que se sabe adaptar y que se sigue teniendo siempre margen de mejora.

Es un hecho que las situaciones difíciles que a cada persona le toca lidiar producen un efecto adaptativo en la manera de enfocar las situaciones futuras e incluso cambios neuronales. Es decir, la proactividad en la resolución de problemas nos provee de recursos futuros, aportando mejores formas de gestionar en el futuro nuevas eventualidades.

 Estimulación el cuerpo

No es una época para estancarse sino precisamente para todo lo contrario; hay que dar un grado más y no solo mantenerse físicamente bien, sino planificar y llevar a cabo algún área de mejora. Cada reto personal es un nuevo territorio donde ponerse a prueba y seguir ganando en autopercepción positiva.

Dieta

La ansiedad es en muchas ocasiones compañera incansable durante el periodo de desempleo; siempre hay una sensación de insatisfacción que inconscientemente podemos tender a llenar con alimentos que, por cantidad o por calidad de sus nutrientes, no son sanos para nuestro organismo. Puede resultar obvio, pero no seguir una dieta equilibrada nos puede abocar como resultado a reafirmar el estado de autopercepción negativa contra el que estamos peleando.

Formación

Siempre ha de ser un estímulo el seguir desarrollándose, no solo por aportar a nuestro Currículum nuevos elementos, sino por propia autorrealización y ampliación de conocimientos. La formación, si es “a distancia”, puede ayudarnos a potenciar nuestra planificación personal; si es” presencial” nos permitirá seguir relacionándonos y aumentar nuestro círculo profesional.

 Control de gastos

Algo tan objetivamente evidente no puede dejarse huérfano de atención desde el primer momento; independientemente de contar con prestación por desempleo o no, los ingresos disminuyen, por lo que hay que concienciarse de la necesidad de tener esta parte de la vida personal bajo control. Conceptualmente es algo sencillo de decidir, pero la realidad es que nunca viene bien reestructurar gastos, eliminando cosas que son importantes para nosotros. Aquí la habilidad de saber priorizar es clave.

Planificación

Abarca a todos los conceptos anteriores. Sin ella no hay control personal. Cada persona tiene su propio sistema, independientemente de su mayor o menor eficiencia; lo importante es, en primer lugar, ser consciente de que no hay que “dejarse llevar” y, segundo, buscar el estilo de planificación que mejor se adapte a cada personalidad.

Control de apariencia física

Vivimos en un mundo muy visual y está totalmente demostrado que la apariencia física afecta mucho a cómo percibimos a los demás y a nosotros mismos. Independientemente del estilo personal, mantener una apariencia adecuada nos ayudará a mantener la autoestima alta.

 Aún con todo, hay elementos que están fuera de nuestro control

Múltiples son las vías de búsqueda de empleo, las tradicionales y las que vamos descubriendo poco a poco que nos aportan nuevas oportunidades que anteriormente desconocíamos. Estas nuevas vías son compatibles con las tradicionales, creando sinergias que posibilitan una potenciación mayor de tu candidatura. Pero aunque el campo es extenso y nuevas vías de captar la atención de los reclutadores van surgiendo, hay ciertas áreas de acción donde no se puede acceder y, por lo tanto, no hay posibilidad de progresar ni de ser proactivos sobre ellas.

Estas son áreas donde la empresa es la que marca los tiempos y hacen que el proceso sea más o menos rápido, o incluso se llegue a paralizar. Nada podemos hacer para hacer progresar nuestra candidatura si la persona que está liderando el proceso se encuentra, por ejemplo, dos semanas de viaje, hay divergencias en la banda salarial o se ha cambiado de opinión sobre la fecha de incorporación.

Ser conscientes de los límites que todos tenemos como candidatos a un puesto de trabajo reduce la ansiedad que genera el querer “hacer siempre más” y nos ayuda a concentrar los esfuerzos y la atención en aquello que sí puede aportarnos un resultado real.

No asimilar que estas partes del proceso son competencia exclusiva de la empresa, sobre las que no podemos influir, puede, a priori, generar impotencia, pero es preciso interiorizarlo desde el principio como parte del proceso y centrarse en los aspectos donde sí podemos ser realmente efectivos.

Foto Héctor ArtoHéctor Arto González         Linkedln

Profesional de Recursos Humanos con tres años de experiencia en diferentes sectores.

Técnico de RRHH                 Licenciado en Psicología

Diplomado en Magisterio

Máster en Dirección de RRHH

Deja tu comentario

Your email address will not be published.