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MENS SANA IN CORPORE SANO

MENS SANA IN CORPORE SANO

¿No os habéis preguntado nunca cuándo empezó la fiebre que existe actualmente por hacer ejercicio, cuidarse, pagar el gimnasio…e ir!? ¿Y qué decir de los anglicismos que ya hemos adoptado en nuestro léxico, como el spinning o el running?

Hasta hace más bien poquito, (¿quizás 2 años?), cuando veíamos a una persona corriendo por la calle a las 10 de la noche a mucha gente se le venía la frase a la cabeza de: “ya hay que tener ganas”, y, sin embargo, hoy en día lo vemos como algo de lo más normal.

¿Qué está pasando? ¿Cómo y cuándo ha comenzado un movimiento? ¿Cómo repercute en nuestra vida personal y profesional?

Desde siempre ha existido esa extraña afición que tenemos los españoles de apuntarnos al gimnasio y dejar de ir después de unos meses. Parece ser que, en general, no tenemos mucha fuerza de voluntad en este sentido. Sin embargo, como comentaba al principio, de aquí a 2-3 años atrás parece que esta situación ha dado un giro de 180 grados. A mi parecer todo comenzó como una moda que se ha ido retroalimentando gracias al peso que ha ido ganando industria de la salud-bienestar, motivado por la creciente obsesión del ser humano de conseguir algún día superar los cien años de edad.

En lo que al ámbito laboral se refiere, cada vez son más las empresas que fomentan la práctica de actividades deportivas entre sus empleados, facilitándoles la posibilidad de realizarlos durante la jornada laboral o después de esta (principalmente mediante horarios flexibles o acuerdos con gimnasios para descuentos para sus empleados). Estas iniciativas por parte de las empresas se complementan con los habituales reconocimientos médicos periódicos, incorporando el análisis de la situación de cada uno, así como recomendaciones para mejorar los resultados de sus trabajadores.

Todo esto va dirigido a conseguir una plantilla más sana y con unos hábitos más saludables, lo que repercute directamente en dos aspectos muy importantes:

  1. Tratar de reducir al máximo el absentismo laboral por problemas de salud. Lógicamente los trabajadores continuaremos poniéndonos enfermos aunque hagamos ejercicio, pero las probabilidades se reducen considerablemente haciendo ejercicio y teniendo unos hábitos alimenticios más saludables. Esto permite prevenir problemas futuros de salud.
  2. Mejorar la productividad de los trabajadores. En teoría, si dejamos de fumar, hacemos deporte y llevamos una alimentación más sana, cabe pensar que los empleados nos encontraremos mejor, lo que repercutirá de una manera muy positiva en nuestro rendimiento.

A mi juicio, la mejor hora para hacer deporte es a primera hora del día. Puede servir para activarnos desde el principio del día y estar mucho más despejados durante las primeras horas de nuestra jornada laboral, y, por consiguiente, ser más productivos. Esto nos puede llevar a ajustarnos a un horario más europeo, porque lo lógico es que si me voy a levantar un poco antes de lo habitual para hacer ejercicio, parece razonable cenar antes e irnos a la cama antes de lo que lo venimos haciendo.

Otro buen momento es a la hora de comer. Si contamos con un horario flexible o con el tiempo suficiente para hacer un poco de deporte y comer a medio día (no olvidar la segunda parte porque es tanto o más importante que el ejercicio, dotar a nuestro cuerpo de la energía necesaria para funcionar), puede suponer una actividad muy productiva, ya que nos permite desconectar y desahogarnos tanto física como mentalmente para afrontar la tarde.

Por último, en lo que a los momentos del día en los que realizar ejercicio, el único que no os recomendaría es por la noche. Cuando realizamos un esfuerzo grande poco antes de acostarnos, puede darnos a pensar que “así me voy a la cama más cansad@ y descanso mejor”, pero el efecto es el contrario. Si elegimos la noche para practicar deporte lo más probable es que no tengamos hambre y hagamos un comistrajo mal y tarde, y que nos cueste mucho dormir. Las consecuencias son pésimas para nuestro rendimiento en el trabajo al día siguiente por haber dormido poco y no haber descansado.

Para finalizar el post, me gustaría animaros a que, todos aquellos que no realizáis deporte, comenzaseis a practicar algún tipo de actividad física, ya sea andar un rato todos los días, correr, ir al gimnasio, montar en bici… y a todos aquellos que ya lo hacéis que no lo dejéis porque es muy positivo para el desarrollo de nuestra vida personal y profesional. Por otro lado, me gustaría saber si alguna de vuestras empresas ha llevado a cabo alguna acción específica para el fomento de la práctica de ejercicio entre sus empleados; de qué manera lo han hecho, y qué opináis al respecto.

Un abrazo.

Pablo Morales Ramos

Pablo Morales.2015

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En la actualidad Técnico de RRHH en El Corte Inglés S.A. Estoy en un grupo de gestión y planificación en el que analizamos la rentabilidad, gasto y eficiencia  de la plantilla de varios centros de Madrid, así como de otras regiones a nivel nacional.

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas en la UAM 2009

Finalizando un MBA  Executive  Centro de Estudios Financieros (CEF)/ UDIMA.

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