info@universitariocontrabajo.com 610 788 830

Las Creencias Negativas en la Búsqueda de Empleo y sus Consecuencias

Las creencias negativas en la búsqueda de empleo

y

sus consecuencias

El desempleo es una de las mayores fuentes de estrés que la persona en esta situación debe afrontar. Todos conocemos las dificultades, de todo tipo, que hoy en día se presentan cuando no queda más remedio que comenzar, afrontar y enfrentar una búsqueda de empleo.

Con esta intención conductual muchas personas inician su día a día;

unos recuperan el currículum que guardado en un cajón pensaban que nunca más lo iban a utilizar

otros lo re-elaboran con las últimas actualizaciones de su formación

otros comienzan a hacerlo desde cero porque es la hora de acceder a un mercado laboral agresivo y competitivo.

Cada una de estas personas, con su formación, experiencia y bagaje, se enfrenta y afronta de manera distinta a la búsqueda de empleo, pero muchos tienen en común, entre otras características, las creencias, ideas y prejuicios que paralizan o bloquean una búsqueda de empleo efectiva.

La experiencia en nuestras sesiones de Apoyo Psicológico y Orientación Profesional y Laboral, así como en las entrevistas de Selección de Personal, nos demuestra que las personas en búsqueda activa de empleo (desempleados de corta o larga duración) verbalizan habitualmente creencias de tipo negativo que hemos continuamente de confrontar, ya sean profesionales de baja, media o alta cualificación.

Obviamente, nadie es ajeno a ello, contamos con factores externos, políticos, sociales, económicos, informativos, etc., que se escapan a nuestro control que sustentan creencias, internas y externas, del tipo: “hace tiempo que no busco empleo, nadie me llama por lo que no soy suficientemente bueno”, “creo que no soy tan bueno como pensaba”, “tengo la sensación de que no valgo para ningún trabajo”, “tengo miedo a enfrentarme a un nuevo trabajo porque creo que no lo voy a poder realizar”, “mis habilidades y lo que sé no importan a nadie”, “es muy aburrido darse de alta en los portales de empleo”, “no utilizo las redes sociales para buscar empleo”, “encontrar empleo es cuestión de azar” “busco empleo cuando tengo ganas” o “no busco empleo todos los días”, y que acaban teniendo un impacto directo e indirecto en nuestra disposición, conducta y motivación a la hora de buscar empleo. Con estas creencias lo más fácil o habitual que ocurra es abandonar esa búsqueda de empleo, de manera que si abandonamos seguiremos retroalimentando este tipo de afirmaciones.

Las consecuencias de estas auto-creencias se ve traducido en la presencia paulatina de baja autoestima, sentimientos negativos, evitación a solucionar el problema, percepción negativa de nuestra eficacia y capacidades, desconfianza, etc., abriendo el camino de esta manera a otros factores y síntomas derivados de la situación de desempleo como por ejemplo el aislamiento social o la ausencia de expectativas.

La respuesta a este tipo de auto-creencias es clara y la tenemos nosotros mismos; la formación, el conocimiento, la experiencia, el bagaje vital, los logros, las relaciones socio-laborales, etc…, conseguidas hasta este momento que ahora vivimos obviamente como estresante, así como el continuo trabajo diario, el aprovechamiento de los recursos externos que la sociedad pone a nuestro alcance y el esfuerzo invertido en la búsqueda de empleo son avales suficientes para eliminar cualquier sospecha sobre nosotros mismos, nuestras capacidades y nuestras limitaciones.

Valorar lo que hemos hecho, lo que hemos conseguido, lo que sabemos, reconocer nuestros éxitos y fracasos mantendrá en marcha el motor que nos permita continuar avanzando. Recurrir a nuestro patrimonio personal, en los términos anteriores, será la forma más razonable de elaborar estrategias de afrontamiento y minimizar el impacto de las creencias que elaboramos y que paulatinamente se instalan en nuestro espacio profesional y personal.

En definitiva, es necesario trabajar, confrontar y eliminar sobre estas creencias para que buscar un trabajo sea una tarea habitual, instaurada en nuestra planificación diaria basada en la confianza. Diariamente nos encontramos con muchas, no todas, personas en situación de desempleo de corta y larga duración y con jóvenes que comienzan a acceder al mercado laboral en los que poco a poco van decreciendo el interés y la motivación por buscar un empleo, por redefinir su objetivo profesional, por generar oportunidades laborales, por asociarse a otros con los que iniciar un proyecto, dejando casi a la suerte un futuro gris e incierto que no deja ver el camino que llevará a conseguir algún día nuestro objetivo final.

logo-airheAIRHE

Área Integral de Recursos Humanos y Empleo

 

linkedinfacebooktwitter

www.airhe.es

Deja tu comentario

Your email address will not be published.