info@universitariocontrabajo.com 610 788 830

HOMBRE VS MÁQUINA

Una perspectiva futurista de los Recursos Humanos

 Desde pequeño una de mis películas favoritas ha sido Terminator 2: El Juicio Final. En ella se plantea un hipotético futuro en el cual las máquinas se han hecho con el control del mundo y mantienen una constante y sangrienta batalla contra el hombre, con el fin de exterminarlo por completo y erradicar de una vez por todas la presencia del mismo en el Universo.

Evidentemente estos autómatas han sido diseñados y programados por el hombre, en su afán por crear el arma de guerra definitiva, es decir, una perfecta máquina de matar equipada con la última tecnología de combate, capaz de aniquilar al enemigo en un abrir y cerrar de ojos y, lo más importante de todo, completamente independiente, con capacidad de aprendizaje y con un consumo de recursos prácticamente nulo.

El problema surge cuando estos cyborgs toman conciencia de la realidad y se plantean la posibilidad de por qué no terminar de una vez por todas con la raza humana, dejar de ser esclavos de la misma y disfrutar para ellos solos de los beneficios que ofrece nuestro azul y acogedor planeta.

La moraleja que se puede extraer de la película, y en general de toda la saga Terminator, es bastante clara y directa: pensemos bien cómo y para qué usamos la tecnología porque puede llegar el día en el que ésta se vuelva en nuestra contra y, en lugar de hacernos la vida más cómoda y sencilla, su principal función sea hacernos la vida más complicada y llevarnos a la total y absoluta dependencia de la misma, hasta el punto de que sea ella la que nos controle a nosotros en vez de al revés.

Llegados a este punto muchos os habréis preguntado: “¿Qué hace este tipo hablando de Terminator?”, “¿Habrá perdido la cabeza?”, “¿No era éste un artículo dedicado a los Recursos Humanos, tal y como anunciaba su título?”.

Hoy día, tal y como todos sabemos, la tecnología está muy presente en nuestras vidas, es más, me atrevería a decir que la tecnología ya es parte fundamental de nuestras vidas y que si ésta desapareciese de repente muchos de nosotros, entre los que yo me incluyo, lo pasaríamos bastante mal a la hora de adaptarnos a un nuevo mundo en el que todo con lo que hemos crecido se esfumase de un día para otro.

 En las últimas dos décadas se han hecho más avances en el plano tecnológico que en los últimos 100 años, avances que han supuesto un antes y un después no solo en la forma en la que realizamos ciertos procedimientos o actividades, como por ejemplo cocinar, sacar una fotografía o jugar a una videoconsola, sino en la forma en la que el ser humano interactúa entre si y en el modo en el que el ser humano extrae, comparte y analiza la información.

Uno de los ámbitos en los cuales la tecnología ha tenido un mayor peso y ha traído consigo mayores cambios ha sido el ámbito empresarial. El correo electrónico, por citar un ejemplo práctico e ilustrativo para todos, supuso una auténtica revolución en la forma en la que las compañías se comunicaban interna y externamente y disminuyó de forma exponencial los tiempos en el envío y compartición de documentos.

 Uno de los departamentos que más se ha beneficiado de los avances tecnológicos y que más ha evolucionado en los últimos años ha sido el Departamento de Recursos Humanos. El simple hecho de poder dar de alta a un nuevo trabajador conectándote al Sistema RED de la Seguridad Social y rellenando un formulario en dos minutos es una muestra de cómo agilizar un proceso de forma efectiva y segura aplicando la tecnología.

Sin embargo, hay diferentes procesos dentro del Departamento de Recursos Humanos que se siguen llevando a cabo actualmente por parte de la mayoría de las empresas, en mayor o menor medida, siguiendo el modelo tradicional. Estos procesos son aquellos que están más enfocados a la parte “humana” o “psicológica” de los Recursos Humanos, es decir, selección de personal, desarrollo de personal, gestión de carreras profesionales o análisis de puestos de trabajo.

Una compañía que no se adapte a las exigencias del mercado es una compañía que tiene los días contados. Pero ya no basta con entender el mercado solamente como el conjunto de actuales y potenciales clientes, sino también como el conjunto de actuales y potenciales trabajadores que formen o que quieran formar parte de una organización. Por ello, conceptos como “Employer Branding” tienen cada vez más importancia para las compañías y el proyectar una buena imagen hacia el exterior y, no menos importante, hacia el interior se ha convertido ya en un requisito imprescindible para la supervivencia de las empresas en nuestra era.

La mayor parte de esta responsabilidad recae directamente en el Departamento de Recursos Humanos y es aquí donde, bajo mi punto de vista, la tecnología puede ser una aliada ideal para transformar un Departamento de Recursos Humanos tradicional en un Departamento de Recursos Humanos del futuro.

El uso del Big Data nos puede ser de gran ayuda a la hora de medir el “engagement” de los empleados o a la hora de llevar a cabo programas de formación individualizados. La tecnología móvil puede usarse para crear programas de Gamificación que recompensen a los empleados más exitosos. El uso de las Redes Sociales a la hora de seleccionar personal hace que sea la empresa ahora la que vaya en busca del candidato y no al revés, permitiendo a los reclutadores saltarse la criba inicial de candidatos e ir directamente a por aquellos perfiles que más encajan con la organización.

No obstante, y haciendo referencia a la moraleja que James Cameron nos lanzaba en la saga Terminator, no hay que olvidar que en el Departamento de Recursos Humanos se trata con personas, no con máquinas, y que la tecnología debe ser para nosotros los profesionales de Recursos Humanos un medio con el que hacer nuestro trabajo de una forma más efectiva y profesional. No se trata de que un cyborg decida quién es el candidato más idóneo para ocupar una vacante, sino de que me muestre cuáles son los 10 mejores candidatos para esa vacante; luego el humano se encargará de decidir cuál de ellos encaja mejor en la organización, siempre poniendo un poco de amor, sensibilidad y respeto, aspectos en los que un robot nunca llegará a igualarnos, o al menos eso espero…

Antonio Contreras

ANTONIO CONTRERAS

Soy Diplomado en Ciencias Empresariales y Relaciones Laborales por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) y Máster en Psicología del Trabajo y de las Organizaciones por la Universidad de Sevilla.

Pertenezco a esa generación de jóvenes a los que la crisis les ha golpeado de lleno y que luchan día tras día para conseguir labrarse un futuro profesional que recompense todo el esfuerzo y pasión invertidos.

Tengo experiencia en Departamentos de RRHH y he residido en el extranjero durante algún tiempo, pero también tengo experiencia en estar desempleado y en saber gestionar mis recursos para levantar cabeza y mirar al horizonte con positividad y esperanza.

linkedin

twitterfacebookgoogle+

Deja tu comentario

Your email address will not be published.