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¿Eres un Líder o te esfuerzas para serlo? En la búsqueda de empleo es importante tenerlo Claro

 Nos encontramos ante la eterna disyuntiva. A mi parecer, y casi de forma categórica, me atrevería a afirmar que es fruto de un desarrollo personal que se realiza a lo largo de toda la experiencia vital. No voy a negar que existan personas con cualidades y aptitudes innatas que les predisponen de una forma natural a asumir el liderazgo, a contagiar entusiasmo y a motivar a las personas que les rodean. No obstante, sin un marco adecuado, sin unos condicionamientos sociales idóneos estas personas no podrían desarrollar nunca sus cualidades en pos de alcanzar el fruto que sus aptitudes personales le marcan.

Todos podemos opinar sobre el liderazgo. Algunos de nosotros no habremos tenido equipos a nuestro cargo, pero todos, en mayor o menor medida, hemos trabajado (véase, sufrido, colaborado o renegado) al cargo de un jefe. Sería muy extenso y algo pretencioso ponernos a hablar de estilos de liderazgo y éste no es el objetivo de este post. Sin embargo, es un hecho claro que las empresas con más éxito y con más auge en el entorno laboral actual son aquéllas que han sabido evolucionar de un estilo de liderazgo autoritario o paternalista a un liderazgo más participativo y delegativo.

Llegados a este punto me gustaría enfatizar las cualidades que debe tener todo buen líder. Me ceñiré, sobre todo, al ámbito laboral pero podemos pensar en cualquier tipo de líder como un padre para su hijo, un entrenador en un equipo de fútbol amateur o un político para su pueblo (si es que esto último existe hoy en día…). Veamos cuáles son:

1.- Autoridad

Es un atributo consustancial al líder. Pero veamos de dónde emana esta autoridad. Hace años la autoridad emanaba del puesto de trabajo. El que era el jefe tenía autoridad. Y punto. La supiera o no gestionar. Esa forma de autoridad es añeja y casposa. La autoridad debe emanar de los propios conocimientos del líder (obsérvese, que me refiero a líder y no a jefe) como un dinamizador del equipo para hacer que las personas a su cargo evolucionen, se desarrollen y crezcan tanto profesional como personalmente. El buen líder se rodeará de aquellos que le puedan aportar tanto conocimientos como energía al grupo. En cambio, el antiguo jefe se rodeará de mediocres para asegurar su puesto de trabajo, lo que generará una espiral de mediocridad en el que se ahogará el equipo y el propio jefe.

2.- Capacidad de delegar

Un líder tiene que delegar en su equipo. Y este espíritu de delegación genera un pilar fundamental en la que se basa cualquier relación: la CONFIANZA. Y éste pilar además hace que la persona crea en sí misma, que su autoestima crezca, que se involucre mucho más en el trabajo, que participe, que sea creativo, que sea autónomo en resumen. Y estos sentimientos generará una de las más increíbles cumbres a las que se puede llegar en el mundo laboral: la AUTORREALIZACIÓN. Y una vez que se ha alcanzado este estado de clímax, tienes un equipo imparable. Capaz de llevar a cabo cualquier tarea.

3.- Motivador

Un jefe se enfoca en la tarea. Un líder centra sus esfuerzos en el equipo. Desarrollar al equipo es el fin último del líder. Teniendo esto la consecución de objetivos y los logros laborales llegarán de forma natural. Para ello, el líder tiene que ser cercano y empático. Debe analizar las fortalezas y debilidades de su equipo e intentar potenciar esas cualidades positivas y minimizar, en la medida de lo posible, los puntos débiles de los integrantes de su bloque. Marcar la estrategia para la consecución de objetivos es tarea de un líder, pero no es menos importante dentro de su trabajo el mostrarse como un facilitador para conseguir estos objetivos.

4.- Valor de Ejemplo

Y aquí entra en juego el concepto de la honestidad. La sabiduría popular afirma que se predica con el ejemplo. Cuánta razón. Si quieres un equipo honesto, responsable, disciplinado, involucrado y resolutivo tienes que poner los mimbres para que se forje este conjunto. Y es que no hay nada más cierto que los equipos son el fiel reflejo de su líder. Ni más ni menos. Mi concepto de líder es un faro que guía a los demás hacia objetivos y metas que hacen que, en este periplo, los integrantes del equipo se desarrollen y tengan una motivación más alta y un sentimiento de autorrealización más profundo.

No quería terminar sin aludir a uno de los grandes gurús de los últimos tiempos en materia empresarial como es Stephen Covey, autor del best-seller “Los siete hábitos de las personas altamente eficientes” y que nos deleitó con la siguiente reflexión: Los líderes no nacen ni se hacen, sino que se hacen a si mismos: el liderazgo es consecuencia de las elecciones. Así que no lo duden y si tienen la oportunidad de elegir, elijan ser líderes. Los jefes ya están pasados de moda.

Iván del CampoIván del Campo 

Responsable RR.HH. Media Markt Valladolid

Licenciado en Ciencias del Trabajo

Diplomado en RR.LL.                Especialista en RR.HH.

Universitario con trabajo

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