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Cuando el Headhunter llama a tu puerta: una Oportunidad para toda la Vida…

¿Es o no un privilegio que el Headhunter te llame mientras estás sentado en tu oficina, estás en casa o en cualquier otro lugar o circunstancia?

Te llama porque te ha preseleccionado, te propone una posición y, si todo va bien, te cita para una entrevista…¡qué bien!

No pierdas una oportunidad como esta por no estar preparado y/o no te “deshagas” del headhunter con cajas destempladas. Sea cual sea tu situación en ese momento, debes construir tu relación con los headhunter y posicionarte en su lista de perfiles más interesantes.

Suena el teléfono…

El headhunter, tanto si es un Investigador, como un Consultor o un Socio, te llama y te presenta en grandes líneas una posición. Después te entrevista telefónicamente de forma sumaria. Mi pequeña-gran-recomendación es que “no evites dar respuestas a sus preguntas”. ¿Algunas son incómodas? Sí, nadie lo duda. No es fácil contarle por teléfono a alguien que no conoces: tu situación, cómoda o incómoda; tus ganas o no de cambiar de trabajo; tu salario, bajo, regular o altísimo y tus hitos profesionales. Pero estas llamadas constituyen una práctica habitual del sector y del entorno empresarial, por tanto, debes considerarlas parte de tu vida profesional.

Te quiere citar…

El headhunter “queda prendado” de tu perfil profesional y te propone una cita próxima para entrevista… ¡No te hagas el duro!

Es muy cierto que, a veces, las agendas son complicadísimas, hay viajes, un horario endiablado y parece que no hay huecos pero, siempre hay una posibilidad…¡siempre! Búscala, sé flexible, ayuda al headhunter a encontrar el momento. Es bueno para ti, desde cualquier punto de vista y, no es una pérdida de tiempo, ¡es una inversión!

Demuestra que eres un profesional flexible, positivo y colaborador desde el primer minuto del proceso y recogerás los frutos de esa buena actitud.

Entras en “casa” del headhunter…

Demuestra tu amabilidad, simpatía e interés desde que cruces el umbral. No mantengas nunca una actitud distante, inaccesible o te muestres escéptico y/o resabiado. Independientemente del interés inicial que tenga para ti la posición, muéstrate cordial y cercano. El headhunter “tiene la llave de los procesos” y es él el que te dará acceso o no al cliente. Tu experiencia es parte de tu éxito, ¡claro! pero tan importante o más es tu actitud.

De regreso a casa…

Cuando regreses a casa, ese mismo día o al día siguiente, envía un correo-carta de agradecimiento. Algo corto, amable y que indique tu interés por el puesto, si fuera el caso. A pesar de la obviedad de esta acción sencilla, ¡es escasa! La mayoría de las personas, no la envían y el impacto positivo de hacerlo tiene un beneficio multiplicador enorme y, además, ayuda a que te recuerden más y mejor que a otros. El mantener una pequeña correspondencia con el headhunter a lo largo del proceso no sólo es importante y necesario, es beneficioso para ti.

La larga espera…

Mientras esperamos una respuesta, sobre nuestro éxito o fracaso en la entrevista que mantuvimos, nos dominan los nervios, la inquietud se apodera de nosotros y no sabemos qué hacer. ¿Llamo o no llamo al headhunter? ¿Estará bien visto o meteré la pata?

¡Hazlo! ¡Llámale! Pero…espera un tiempo prudencial, una semana, dos semanas…o sigue las indicaciones que él mismo te habrá dado. Sé paciente, demuestra tu temple, tu tacto y, de nuevo… tu interés.

¡Te presentan al cliente!

Y por fin, llegó el momento. El headhunter te comunica que eres uno de los candidatos seleccionados para la terna final y que te va a presentar al cliente.

¡Pregunta y prepárate! El headhunter tiene que informarte básicamente de todo aquello que te facilite el éxito en tu entrevista final. Si no te lo propone él, pídeselo, es bueno para ti y también para él, para su éxito de cara al cliente. El candidato debe ir preparado con la información suficiente y necesaria como para demostrar que sabe a lo que va y que, por eso, está ahí.

Te contratan…

Asegúrate que se cumplen los requisitos básicos imprescindibles de lo que te han contado previamente. Pide una carta de compromiso antes de comunicar en tu empresa actual tu dimisión y presta atención para que recoja los detalles básicos que ya tendréis hablados: empresa, cargo, lugar de trabajo, remuneración, fecha de incorporación y cualquier detalle adicional que te hayan comentado.

No te contratan…

Es parte del “juego”…unas veces se gana y otras se pierde, pero de todas maneras… ¡has ganado un contacto con una empresa de headhunting!

Y por último…¡No tires a la basura tu relación con el headhunter!

Mantén tus relaciones, constrúyelas, una vez que se han iniciado no las desaproveches, ni las abandones para siempre, cuídalas y rentabilizarás el esfuerzo.

Aprovecha las oportunidades y no te cierres puertas con los headhunters, no son molestos ¡son tus aliados!

Almudena Cañizares FotoAlmudena Cañizares

Headhunter, Consultora

Asesora para la Gestión del Cambio Profesional