info@universitariocontrabajo.com 610 788 830

Competencias Profesionales en el Mundo Laboral

Competencias Profesionales en el Mundo Laboral

Desde mi punto de vista, el Modelo de Gestión por Competencias en la Empresa, ha generado un nuevo mecanismo de poder relacionar los conocimientos que una persona debe poseer con las tareas que tiene que realizar en su puesto de trabajo.

Esa capacidad de unir lo que necesitamos saber con lo que ya sabemos, se vuelve imprescindible para optimizar el valor de nuestros recursos humanos en la Empresa. Es fundamental que se realice un aseado proceso de detección de competencias profesionales en el trabajador para conocer que tenemos perfectamente ubicados a nuestros recursos en los puestos que realmente saben desempeñar.

Imaginemos por un momento una gran Empresa. Existe una gran variedad de puestos cubiertos con profesionales de toda índole. No obstante, en dicha Empresa no se ha realizado un correcto proceso de relación entre competencias y puestos de trabajo. Podría llegar el caso de que profesionales con una alta competencia en Comercial, estén desarrollando su labor en el Área de Administración. De este modo estaremos infrautilizando talento en nuestra Compañía.

Por todo ello, es imprescindible que exista una comunicación fluida entre profesionales y managers, ya que son éstos últimos los que deben poner en valor las aptitudes de los colaboradores de sus equipos. De esta forma, el profesional tiene la oportunidad de demostrar diariamente que las competencias que dice tener, efectivamente las desempeña de una manera notable.

Entiendo dos grandes grupos de competencias: las profesionales y las personales.

El primer grupo engloba aquéllas que la persona ha adquirido con el desempeño de su trabajo, experiencia, etc. Entre estas pueden encontrarse:

.- Capacidad de Ventas

.- Gestión Administrativa

.- Gestión de los Recursos Humanos

.- Desempeño de Compras

Esta serie de competencias son fundamentales para el buen desempeño del trabajo en sus respectivas áreas, ya que denotan que el profesional conoce su campo de acción y sabe desarrollar los procesos necesarios para el correcto desempeño de su trabajo.

Por otro lado, y no menos importantes, se encuentran las competencias personales. Entiendo que esas aptitudes son críticas para el correcto desempeño del trabajo. Podemos encontrar a un trabajador con una capacidad de ventas sobresaliente, pero que no cuente con la competencia del trabajo en equipo, lo que convertirá su labor en incompleta y no efectiva.

Además, competencias como el liderazgo, creatividad o diligencia se convierten en capitales. Se dan situaciones de managers que no disponen de la competencia de liderazgo, lo que puede suponer una dificultad añadida para las personas de su equipo a la hora de dar a conocer sus habilidades y tengan mayores posibilidades de promoción o acceso a puestos directivos.

A continuación, veremos la importancia de la Actitud y Aptitud en el puesto de trabajo. La conjunción de ambas se nos antoja capital para el desempeño sobresaliente de un trabajador. Debemos saber como profesionales, que tenemos que poseer los conocimientos necesarios, pero el espíritu de superación, la continua necesidad de aprender, la actitud constructiva y crítica, deben acompañar a dichos conocimientos técnicos.

Así mismo, entendemos que la mejor manera de darle valor a nuestras competencias adquiridas, se basa en el día a día. Esa “evaluación continua” hace que tanto clientes, como superiores o compañeros, comprueben que nuestro desempeño es notable. Luego, está lo que comentábamos arriba de la importancia de la comunicación en equipos de trabajo para que nuestro trabajo luzca y nos proporcione esa sensación de sentirnos realizados en el trabajo, que todo profesional busca. Es decir, que hagamos nuestro trabajo correctamente y que además disfrutemos haciéndolo.

Por otro lado, hablaremos del campo de mejora de las competencias. Desde mi punto de vista, la experiencia diaria y la Formación se constituyen en pilares fundamentales para mejorar nuestras competencias o adquirir algunas nuevas que no dispongamos. Por un lado, la experiencia nos sirve para pulir nuestro desempeño e ir aprendiendo de las situaciones vividas. Para ello, el análisis interno de nuestros puntos fuertes y débiles en una determinada competencia, nos servirán para tomar medidas que la mejoren y perfeccionen.

Por último, la Formación es el pilar fundamental al que todo profesional debe acceder para adquirir nuevas competencias o mejorar las ya adquiridas. Un buen curso de Formación debe contar con fundamentos técnicos acerca de la materia a tratar y sobre todo, aspectos prácticos que conviertan dicha Formación en un ejercicio de aplicabilidad de los conceptos teóricos. Aunque para conseguir esa aplicabilidad total debemos poder integrar lo aprendido en nuestro día a día y de este modo veremos que lo aprendido durante la Formación no se convierte en un conjunto de palabras, sino en una demostración de que podemos seguir desarrollándonos como personas y profesionales a través de nuestro trabajo.

Luis Alcalá Luque

Foto Luis Alcalá Luque

twitterlinkedinDiplomado en Trabajo Social y Licenciado en Ciencias del Trabajo.Experiencia Profesional: Planificación de la Formación en Telvent. Gestor de Bonificaciones de la FTFE en Abengoa.Mi perfil está centrado en la Formación en Gran Empresa, habiendo realizado todo el proceso desde la Detección de Necesidades hasta la Evaluación de la Formación.

Deja tu comentario

Your email address will not be published.