info@universitariocontrabajo.com 610 788 830

¿Cómo enfrentarnos a un despido a nivel psicológico?

¿Cómo enfrentarnos a un despido a nivel psicológico?

Seguro que habrás notado que durante los últimos años la finalización de la relación laboral entre empresa y trabajador se ha convertido en habitual.

Si analizamos a nuestros mayores, entendemos que su realidad ni siquiera se asemeja a la nuestra: Trabajos casi para toda la vida, poca promoción o desarrollo a muy largo plazo, compromiso y/o lazos afectivos intensos entre empresa-trabajador… Sin embargo, nuestro día a día está impregnado de la palabra que lo define todo: Inestabilidad. Trabajos precarios o por proyectos, bajas o nulas indemnizaciones, saltos frecuentes entre empresas, disminución de la lealtad entre las partes…

Toda esta inestabilidad puede acabar en rupturas contractuales y debemos ser conscientes de que incluso siendo por voluntad propia del trabajador, esto conlleva implicaciones. Ello se debe a que dejamos atrás a nuestros compañeros, proyectos, ilusiones o simplemente, porque abandonamos la zona de confort, en la que tan cómodos hemos vivido durante un tiempo.

En el caso de ser despedidos, independientemente del motivo, atravesamos un proceso de duelo, inclusive en el caso en el que el empresario/manager esgrima motivos económicos y de peso como causa del despido, es decir, descartando por completo que se trate de una cuestión personal.

Normalmente, en el momento en que nos enteramos de la noticia, nos pasan miles de cosas por la cabeza: ¿Por qué yo?, Seguro que se podría haber evitado… Hasta recordamos todas aquellas aportaciones que realizamos, así como la implicación que mantuvimos con la empresa y que llegados a este amargo momento ya carecen de sentido.

Es bastante común que atravesemos esta vorágine de pensamientos, pero en el momento de la comunicación del despido, necesitamos mantener la calma y utilizar la inteligencia emocional. Sólo así seremos capaces de transmitir una imagen de profesionalidad, de tolerancia a la frustración y al estrés. De este modo, ayudamos a que las referencias que den de nosotros el día de mañana sean muy positivas.

Asimismo, aunque nos resulte normal tener pensamientos negativos, hemos de saber que no es sano entrar en bucle alrededor de los mismos, una vez abandonada la empresa. Ahora solo cabe pensar que ante nosotros, aunque de manera involuntaria, se presenta un mar de nuevas oportunidades que pueden llevarnos a cosechar muchos más éxitos. Hay que centrarse, por tanto, en todo aquello que aprendimos y disfrutamos, ya que el resto de elementos negativos únicamente pueden hacernos caer en el bloqueo y/o inestabilidad mental.

Naturalmente cada persona se enfrenta a esta nueva etapa de forma diferente, dependiendo de su propia situación personal y de sus responsabilidades. Pero una vez salimos de la empresa, debemos continuar apostando por esta actitud profesional que hemos explicado anteriormente.

Asimismo, cabe recordar que las personas que están a nuestro alrededor son precisamente las que más nos van a apoyar a superar dicho duelo, por consiguiente no debemos volcar nuestras frustraciones en ellos, ni hacerles sentir afectados por causa de nuestras propias circunstancias.

No obstante, aunque nos apoyemos en nuestros seres queridos, necesitamos asumir que sólo nosotros podemos lidiar con esta nueva situación; por tanto, el tiempo que perdamos lamentándonos por este revés profesional, es tiempo que perderemos en centrarnos en la búsqueda del nuevo empleo.

Para emprender este camino hacia nuestro nuevo puesto de trabajo, debemos primero recomponer nuestra estabilidad mental y, sobre todo, nuestra autoestima. De esa manera, seremos capaces de concentrarnos en saber qué queremos hacer con nuestro futuro… en qué tipo de empresas nos veríamos trabajando, en qué lugar/es querríamos trabajar, qué puesto desearía ocupar en esta nueva etapa labora, etc.

En lo que respecta a la autoestima, hemos de tener en cuenta que se trata de un elemento fundamental para alcanzar y mantener nuestro equilibrio mental, el cual no sólo nos afectará en la búsqueda de empleo, sino en todos los aspectos de nuestra vida. Si consideramos que necesitamos reforzarla, podemos encontrar de manera gratuita muchísima información en internet, en clave de artículos, frases, talleres, libros, etc. Estos recursos muy probablemente nos ayudarán a que nos sintamos fuertes y animados para el nuevo reto.

Finalmente, tras pasar todo este proceso de recomposición personal y mental, llegaremos al punto en el que por fin seremos capaces de ver más allá, encontrando la fuerza suficiente para continuar nuestro camino.

Por tanto, ánimo en esta etapa tan compleja. Recuerda que una actitud positiva y proactiva, acompañada de las herramientas adecuadas, agilizarán sin duda alguna tu etapa de búsqueda y muy probablemente te impulsarán a encontrar un puesto aún mejor que el anterior.

Beatriz SuárezBeatriz Suárez Profesional de Recursos Humanos porque me apasiona la gente y el mantenimiento de las relaciones. Particularmente disfruto con los procesos de selección, la gestión de equipos y siendo creativa a la hora de resolver problemas. Experiencia en Consultoras de Selección y en Dptos de RRHH de Empresas.

Universitario con trabajo

  • Enhorabuena Beatriz! Me ha encantado tu artículo y especialmente la parte de la autoestima; muy importante en nuestra vida y sobretodo cuando pasamos por malas rachas. ánimo y mucha suerte.

Deja tu comentario

Your email address will not be published.