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Cómo convertirse en el candidato NO seleccionado por el Headhunter

¡No pierdas tu oportunidad!

Cuántas veces habremos reflexionado tras una entrevista de trabajo “si lo hice bien, ¿por qué no soy yo el candidato?. Seguramente podrías haber sido la persona seleccionada pero algo falló en el momento y tú no te sientes capaz de identificar el porqué.

En mi afán por ayudar a las personas que están en búsqueda de una nueva oportunidad profesional he reflexionado sobre aquellos aspectos, hechos, circunstancias…que en algún momento a lo largo de mi carrera como Headhunter me hicieron descartar a un candidato, o a alguno de mis clientes (empresas contratantes) y hay un montón de pequeñas o grandes razones para que eso pueda ocurrir. Y para aquéllos que ya están pensando que están hartos de consejos inútiles, os diré que, en este caso, por sencillas y evidentes mis recomendaciones serán tremendamente útiles y si os preparáis para el momento…vuestras posibilidades de éxito, inevitablemente crecerán… ¡aquí van!

¡No saberse el propio CV!

¿Es posible? Sí lo es. Algunas personas van a la entrevista como si fueran al parque a darse un paseo y ni siquiera han hecho una mínima preparación para ese momento… ¡error! Repasa tu historial y no dudes cuando tienes que contarlo, ¡es tu vida!… ¿quién la conoce mejor que tú?

Dar mensajes confusos o crear equívocos

Ten en cuenta que la persona que te entrevista no te conoce y que en un periodo de tiempo muy corto debe conseguir una visión de ti. Por tanto: sé claro, prepara los mensajes, no le confundas y no cuentes cosas que se puedan interpretar de forma equivocada…eso lleva inevitablemente a que quedes fuera de un proceso.

Mentir

¿Para qué? No cuentes patrañas, sé claro y honesto…es evidente, ¿no crees?

“Hacerse el inaccesible”

Y… que el Headhunter se vuelva loco intentando localizarte a lo largo del proceso.

Me pregunto por qué hacen esto algunas personas. Quizá sientan que el ser inalcanzables ¿les da caché?

Mi recomendación es: ayuda al headhunter a que te encuentre, “sé accesible y fácil” y, sólo con esta actitud ganarás relevancia en el proceso…eso es lo que los demás, de verdad, quieren…accesibilidad.

¿Humildad o Arrogancia?

En este caso, defiendo la Normalidad como la gran aliada. La mayoría de las personas populares lo son por su manera de relacionarse y, el ser humilde, en exceso, o arrogante, no creo que ayude a nadie. Así que ya sabes, muéstrate agradable, con un toque de simpatía, pero, ni te sometas al mundo, ni te sientas Superman o Superwoman.

 

”Sangre, sudor y lágrimas”

Pido perdón a Sir Winston Churchill, por aludir a sus palabras…

Deciros que, en momentos de enormes dificultades, todos sabemos que hay sufrimiento y que, a veces, hay lágrimas y que tendrás que “sudar la camiseta” pero… evita la “sudoración” excesiva en el campo de batalla. Busca ayuda médica si fuera necesario y ¡soluciónalo!

Coquetear con el entrevistador

Sé valiente, sé franco, sé honesto pero ¡no coquetees con el entrevistador! Mantén el tono y la actitud y nunca traspases las barreras de lo estrictamente profesional.

Decir palabras malsonantes, tacos,…sin control

Increíble pero cierto. De vez en cuando encuentras un candidato que da rienda suelta a su rabia y a su tono más coloquial y…dice tacos y/o palabras de mal gusto que dejan una pobre imagen de sí mismo en el headhunter… ¡evítalo!

¿Desconoces “tus números”?

Pues… ¡prepáralos!… de negocio (si eres comercial, financiero, logístico…), la composición de tu equipo, tu salario,…los números hablan por sí solos y despiertan interés, no dejes de tenerlos preparados en tu CV y de cara a las entrevistas.

Comunicarse deficientemente…por exceso o por defecto

La entrevista es tu oportunidad, no la arruines con una mala comunicación. No debes demostrar desgana, resoplar o no decir lo suficiente… pero tampoco te conviertas en un torrente de comunicación y hables como un papagayo… ¡moderación y sensatez!…por favor.

Manifestarse extremadamente nervioso

Si eres excesivamente nervioso y te alteran las entrevistas de trabajo, intenta atemperarlo y, al menos, que ¡no se te note! Esa demostración es el ejemplo de lo que teóricamente harás después en tu trabajo, por lo que debes, necesariamente, evitar mostrarte como un flan. Te recomiendo que busques ayuda médica o psicológica si no eres capaz de controlarlo.

Y por último:

Olvidarse del tono profesional adecuado y tratar al Headhunter como a tu amigo del alma

Este puede ser un error habitual si el headhunter se muestra amable y cercano. Ten en cuenta que puede ser una estrategia deliberada o simplemente su forma de ser, pero de lo que no puedes olvidarte es de que eres un profesional y vas a demostrarlo…una vez más… ¡Normalidad!, por favor.

Y así es muy probable que consigas ser… el SÍ seleccionado por el headhunter.

Almudena Cañizares FotoAlmudena Cañizares

Headhunter, Consultora

Asesora para la Gestión del Cambio Profesional

  • Hola, Almudena:

    Me han gustado mucho tus consejos. No me han descubierto prácticamente nada que no supiera, pero viene muy bien leerlo para reflexionar sobre todo ello y tenerlo en cuenta.
    Muchas gracias,
    Ángel.

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