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6 pasos para el Cambio Organizacional: LAS PERSONAS

CAMBIO ORGANIZACIONAL: LAS PERSONAS

Una de las grandes paradojas en el mundo empresarial, es que cuando nos planteamos la definición e implantación de una nueva Cultura Organizacional, la implantación de un Plan Estratégico, en general, cualquier acción de cambio…, diseñamos las acciones requeridas como un “macrocambio” abstracto que afecta tangencialmente, “colateralmente” a las personas; como consecuencia de esta brillante “reflexión estratégica”, nuestras organizaciones deberían cambiar “per se”, pero sin embargo, ¿cambian?. NO

Para que una acción de cambio organizacional tenga una mínima probabilidad de éxito, las acciones de implantación deben convertirse en un conjunto de innumerables microcambios de alcance individual que se extienda por toda la organización.

El más importante reto para el éxito de cualquier cambio que se quiera implantar, consiste en llevar el cambio al nivel micro, al nivel de COMPORTAMIENTO DE CADA PERSONA.

Porque aunque parezca mentira, es altamente frecuente olvidamos de lo obvio e importante, que son las PERSONAS las que realmente tiene que cambiar, las que tienen que modificar cómo hacer las cosas, y por lo tanto, la organización deberá prestar especial atención y “cariño” en gestionar el comportamiento de las personas.

La mayoría de los cambios que se operan en una persona, implican cambios de:

Actitud

Creencias

Valores

Imágenes que las personas tenemos de nosotros mismos

Por ello, los cambios, aunque sean positivos, son inherentemente dolorosos y amenazantes.

Sólo existe cambio real en las organizaciones cuando éstas, comprendan, y actúen individualmente persona a persona afectada.

Esto, ¿Qué implica para los líderes de las organizaciones?

  1. Poner el foco en las personas y, en vez de convencer, comprender cuáles son las razones de su resistencia. Cuáles son sus:

Miedos

Ansiedades

Incertidumbre

Sus éxitos y probables fracasos

  1. Vincular el cambio organizacional a la motivación a través de la autonomía y la responsabilidad personal.
  1. Inspirar a nuestros equipos con nuestro ejemplo, convicción y pasión.
  1. Comunicar para comprender que en el proceso de cambio estamos juntos. Somos un equipo y lo que nos afecta a unos, nos afecta a todos. Nos afectarán temas distintos y de manera diferente, pero desde la dirección y el liderazgo, hemos de estar presentes para generar la percepción de un “nosotros” durante el proceso de cambio.
  1. Saber responder honestamente a la pregunta de todos los colaboradores: ¿qué hay para mí tras la puerta del cambio? Pues todas las persona tenemos claro qué es lo que estamos dejando, qué es lo que estamos perdiendo, pero no tenemos la visión de qué ganaremos con todo ello.
  1. Gestionar la queja y la toxicidad desde la dirección, desde la cercanía, desde la presencia. Evitar que esta toxicidad se extienda y se convierta en un tumor cada día más grande y más difícil de gestionar

Hay una máxima: “nada cambia si no cambia el COMPORTAMIENTO DE LAS PERSONAS”.

Luis Gutiérrez Pérez

Luis Gutiérrez

Actual Director de Capital Humano y Organización de la ingeniería 1A Ingenieros.

Veintitrés años de experiencia profesional desempeñando funciones de alta responsabilidad empresarial, organizando, gestionando y liderando equipos, impartiendo Formación en los ámbitos de Transformación Organizacional, Liderazgo y Crecimiento Personal, e implantando programas de Coaching como herramienta de mejora personal y profesional.

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